Empresaria de la minería, seguidora de Menem y solapada defensora de los genocidas de la dictadura Silvia Majdalani va como segunda en la ex SIDE

LA DERECHA Y SUS ESPÍAS AHORA EN LA SIDE (AFI)

Por Carlos López

Silvia Majdalani acompañará a Gustavo Arribas en la AFI que Mauricio Macri pretende con de sus dirigentes más allegados. Respaldó siempre a Carlos Menem, Fue investigada por “robo y usurpación” de un terreno, en un convenio del Estado con la empresa minera Andina S.A. en Catamarca. “Este gobierno solamente le da bola a los muertos de la dictadura”, decía Majdalani del kirchnerismo.

Agepeba
8 de Diciembre de 2015

El nuevo titular la de Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el empresario del fútbol Gustavo Arribas, tendrá como segunda a la diputada del PRO y ex militante menemista, Silvia Majdalani.

Luego de la partida de Carlos Menem del poder, fue la encargada de encabezar la agrupación “El Aguante”, un sector que nació como una aparente respuesta a la crisis del 2001 pero que se encargaba de respaldar al ex presidente de la Nación.

“Lo que veo es que este gobierno solamente le da bola a los muertos de la dictadura”, explicaba Majdalani antes de sumarse al PRO, y señalaba que en la Argentina “hay señales que me asustan, como fomentar el resentimiento y mirar siempre hacia el pasado cuando hay tanto por hacer”.

Cuando se manifestaba de esta manera, se refería a las políticas de reparación por los derechos humanos con reconocimiento internacional que llevó adelante el gobierno de Néstor Kirchner.

Como legisladora porteña durante siete años por el PRO fue una fiel defensora del menemismo.

Llegó al macrismo en 2003 de la mano de Cristian Ritondo, designado ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.

Mantuvo siempre una estrecha relación con Francisco “Paco” Larcher -cercano a Héctor Icazuriaga y Jaime Stiuso-, hombre clave en el funcionamiento de la ex Side hasta la disolución del organismo en enero de este año.

Su nacimiento en la política fue como funcionaria de los intendentes porteños Saúl Bouer y Jorge Domínguez.

Su lealtad al ex presidente Menem fue tan arraigada que hasta su propia agrupación militante fue la única que respaldó y alentó a Carlos Menem cuando estuvo preso en una quinta de Don Torcuato por la causa de tráfico de armas a Ecuador y Croacia.

Como si esto fuera poco, Majdalani defendió al ex presidente riojano en una entrevista realizada en 2004: “Yo no digo que no haya hecho cosas malas, pero es notorio que hay una persecución política contra Carlos Menem”.

En aquel momento también opinó de Macri como “un buen diagnosticador de problemas”. Ante la caída del menemismo, su objetivo era consolidarse dentro del macrismo.

En 2009, consiguió una banca como diputada nacional por el PRO en representación de la provincia de Buenos Aires, con una renovación en 2013 pero en ese caso por la Ciudad de Buenos Aires.

A su vez, desde el 2012 ejerce la vicepresidencia de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia.

Lo más preocupante de su pasado no fue el desempeño en los cargos, pero sí en qué negocios estuvo involucrada mientras ejercía como funcionaria pública.

Fue investigada y procesada por la Justicia por presunto “robo y usurpación” de un terreno que pertenecían a la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), a través de un contrato de exploración y explotación minera firmado durante el gobierno de Menem.

Al mismo tiempo que ocupaba cargos en el Estado, Majdalani formaba parte del órgano ejecutivo de la empresa minera Andina S.A., la cual accedió a la exploración y explotación durante el gobierno de Menem del complejo “Mina Capillitas”, ubicado en la ciudad de Andalgalá, Catamarca.

La investigación fue controvertida, ya que en primera instancia el juez federal Norberto Oyarbide la sobreseyó junto a otros imputados por incumplir el contrato firmado con la minera, pero el 10 de septiembre de 2009, la medida esa misma medida judicial fue revocada por la Sala Segunda de la Cámara Federal.

Luego, la investigación quedó en manos de la Justicia Federal de Catamarca.

En varias entrevistas se autodefine como peronista pero desde la práctica siempre cumplió un rol ultra conservador ligado a la derecha, como cuando se opuso fuertemente a la reforma para avanzar en la democratización del Poder Judicial.

A su vez, en octubre de este año fue una de las diputadas que junto a Laura Alonso, fomentaron en los medios de comunicación hegemónicos la falsa denuncia presentada por el PRO para proteger a los hombre de prensa supuestamente espiados por el gobierno nacional, entre los que se mencionaban al periodista Jorge Lanata y al CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto.

En su página oficial declara que “los afectos son lo más importante en la vida, todo lo demás va y viene”.

Esa es la síntesis de su historia, la cual coincide con el repertorio de cada designación ministerial que realizó Macri desde el balotaje.

Su mirada de las protestas sociales se condice con la derecha que busca acomodar el electo presidente en el poder.

“Cada vez que hacen un paro, las mujeres que trabajan no tienen con quien dejar a los chicos y se trastoca la organización familiar”, afirmó años atrás Majdalani, al ser consultada por una huelga docente.

La actual diputada por el PRO presenta un pasado de complicidad de investigaciones de la justicia por denuncias de usurpación de bienes militares. Fue colaboradora de los funcionarios que provocaron el escenario de unas de las crisis económicas más aberrantes de la historia argentina. Unos años más tarde y olvidando (o no) su pasado menemista, Macri le entrega la subdirección de la AFI.

El armado de la ex SIDE de Macri provocó fuegos cruzados y diversas versiones en el mundillo. El portal La Política Online (LPO) dio cuenta de algunas de ellas.

Inicialmente, se disputaban la conducción de la AFI, Daniel “El Tano” Angelici y el ex “Señor 5”, Miguel Angel Toma.

Es un misterio si Arribas es además de una persona de gran confianza de Macri, un nexo con el reelecto presidente de Boca.

La elección de Macri de la dupla Arribas-Majdalani, dejó heridos y uno de los más activos seria el mítico dirigente radical Enrique “Coti” Nosiglia.

No es un adversario menor.

El Coti fue clave en la construcciónd e la alizna con la UCR que llevó a Macri al poder y es uno de los pocos operadores políticos peso pesado, que tiene el presidente electo cerca.

Se suman a esta puja dos veteranos del fuero federal como María Romilda Servini de Cubría y Rodolfo Canicoba Corral, que impulsaban para dirigir a la ex Side al veterano agente cordobés José Luis Vila, cercano a Nosiglia, al director Fernando Pocino y al ex jefe de Ejército y ex hombre fuerte de inteligencia de Cristina, César Milani, de quien fue compañero en el Liceo Militar.

Presiones que no han cejado, pese a la decisión tomada por Macri, que desactivó el plan de este grupo que implicaba consolidar la posición de Pocino –de origen radical-, en la AFI.

El problema es que esta “transcición” implicaba mantener desactivadas ciertas causas sensibles, una decisión que no fue compartida por el presidente electo (…).

Arribas fue acusado de manejar pasaportes falsos y distintos ‘desórdenes en transferencias de jugadores de fútbol –su profesión-; mientras que a Majdalani le mencionaron tres causas de las que fue sobreseída y una de su marido, cuando este tenía 18 años, en la que su padre le habría asignado un porcentaje de la compra de una famosa sucesión”, afirma LPO en un artículo publicado en las últimas horas.