Desde Pakapaka sabían que era posible poner al alcance de los chicos los hechos e ideas que forjaron nuestra Patria.

EL LUNES 14 EN EL BAUEN SE ENTREGA UN PREMIO “OESTERHELD 2015” A SEBASTIAN MIGNOGNA CREADOR DE “ZAMBA” DE PAKA PAKA

Por su extraordinaria construcción de un relato patriótico para las nuevas generaciones, sembrando valores como la libertad independencia solidaridad y patriotismo a la batalla cultural contando la historia argentina como una aventura extraordinaria

Un niño formoseño llamado Pedro Zamba va de excursión con su maestra y siempre logra -a través de algún objeto mágico- entrar en el pasado para conocer a los protagonistas de nuestra historia.

Con humor e información precisa narrada de forma sencilla, El asombroso mundo de Zamba –producida por Pakapaka- hace accesible el conocimiento y divierte.

Aunque la historia parezca algo complejo, sólo comprensible por los adultos interesados en leerla y estudiarla, desde Pakapaka (el primer canal infantil del Ministerio de Educación de la Nación) sabían que era posible poner al alcance de los chicos los hechos e ideas que forjaron nuestra Patria.

La tesis era que si desde jardín los niños eran capaces de recordar 150 Pokemón con sus formas, poderes y transformaciones, por qué no iban a poder memorizar hazañas históricas y conocer los valores que inspiraron a los próceres de carne y hueso.

Entonces en 2010, los primeros cuatro capítulos de ese proyecto fueron una excursión de Zamba al Cabildo que contaban el Bicentenario de la Revolución de Mayo.

Tres años más tarde la serie creció en aceptación entre niños, maestros y padres de jardines y escuelas de todo el país y hoy, las nuevas excursiones abarcan también temas científicos y culturales.

Sebastián Mignogna es el dueño de la productora que realiza el personaje animado y director general de la serie.

“No soy el inventor porque Zamba es una creación colectiva de Pakapaka (cuya directora actual es Verónica Fiorito), el Ministerio de Educación y todo nuestro equipo”, señala al comenzar una charla sobre el desafío de hacer una televisión educativa que sea masiva y sobre la necesaria participación del Estado para que surjan y se multipliquen experiencias de este tipo.

Zamba no inventa nada, elige ver lo que alguno no quiso ver: que la historia es una aventura extraordinaria.

En principio fue no despreciar eso que la historia ofrece naturalmente y aprovechar la capacidad de los chicos de meterse en una aventura.

Valorando eso y dándole forma de un dibujo animado que fuera empático con ellos, entendiera sus códigos y no subestimara su inteligencia, logramos la fórmula de Zamba.

El modo de abordaje de un tema se discute con historiadores y el canal pero esas discusiones no son largas ni complejas. Zamba va con pocas verdades a los capítulos.

Lo que hacemos es no impostar la mirada del chico.

Como Zamba no sabe de historia, no puede advertirle a San Martín en Cancha Rayada que no se duerma, que nos van a atacar.

No sabe, se asombra y eso nos da la ventaja deque podemos contar la historia sin intervenirla demasiado.

Zamba la va aprendiendo a medida que va viviendo la aventura.

Pero algo importante es que Zamba no es una inspiración trasnochada sino que es una consecuencia de que en nuestro país el Estado reconociera la importancia de que exista una televisión educativa y de calidad, que divulgue conocimientos de un modo ameno.

Comenzó con el Canal Encuentro y sigue hoy con el apoyo de leyes educativas y de comunicación -como la Ley de Medios- que promueven más y mejores contenidos infantiles.

En ese contexto un dibujito como Zamba, que busca divulgar y entretener, es posible.

De todas maneras el ateneo que discute cada capítulo no es erudito.

No me parece que Zamba en ese sentido sea una respuesta compleja, es más, es una respuesta muy simple de las cosas.

Sí revisamos los puntos de vista de la historia.

Y quizás donde sí haya una originalidad y eficacia es en que ese argumento histórico que no es denso ni complejo lo pensamos en una problemática actual.

A veces trabajamos con documentos cortos y nos plantamos desde nuestras propias preguntas.

Hay algo que el rigor del dibujo exige y es que en la caracterización del personaje no entran muchos rasgos:

San Martín no puede tener más de cinco características, no caben más matices.

Pero tratamos de que se entienda que San Martín es más complejo que eso que explicamos nosotros.

Por eso creemos que Zamba no es el final de las cosas sino el principio de las preguntas.

Es impresionante cómo los chicos memorizan los hechos históricos a partir de las canciones.

Insistimos en la idea de no subestimar su inteligencia y las canciones refuerzan mucho la capacidad de recordación de los chicos sobre el contenido.

Nos interesa que Zamba sea un producto cercano a los códigos que manejan los chicos hoy: por eso cuidamos que el humor, la música, el estilo de dibujo y de la animación que elegimos no sean complejos de entender.

Que sea sencillo.

Evitamos complejizar con cosas que quizás disfrutaríamos más nosotros pero que harían que ellos no entiendan qué están viendo.

Otra novedad de Zamba es que si los chicos quieren encontrarlo por fuera de la pantalla no existe un merchandising para que consuman sino un parque de juegos y un musical que promueven el compartir en familia.

La posibilidad del musical (una obra de gran producción con pantallas gigantes, más de 40 artistas en escena, música, efectos especiales y nieve, que se realiza los fines de semana en Tecnópolis con entrada gratuita) y del parque de juegos es que los chicos puedan ver a los personajes de la tele y les cuenten a los padres qué es lo que están aprendiendo en el jardín, qué vieron con la señorita.

Zamba tiene originalmente el público cautivo de las escuelas y es importante que los chicos puedan verlo en otro lugar, sacarse fotos con él, tirarse por un tobogán tematizado, disfrutar de un musical con una producción al nivel de calle Corrientes (donde las entradas rondan los 350 pesos y aquí pueden acceder gratuitamente).

Y más allá de la excelente calidad artística de este musical, a nosotros nos emociona profundamente ver las caras de chicos de sectores populares que nunca tuvieron acceso a un espectáculo de ese tipo, ver esos ojos agradecidos y llenos de asombro nos quiebra.

Es difícil que este tipo de producciones infantiles si no hay intervención del Estado, porque tiene que haber una visión de trabajo que no esté interferida por una idea de negocio, eso suele distorsionar el contenido.

Creo que la buena política, la generosa, la patriótica es la que puede asegurar que esos contenidos no sean interferidos por distorsiones comerciales que direccionen el interés, la voluntad y la emoción de los chicos hacia el consumo.

Y yo siento -lo digo con absoluta libertad- que Zamba trabaja claramente en ese sentido.

Sinceramente, no me ha tocado en mi vida profesional vivir procesos de discusión tan libres como los que hemos disfrutado con esta producción.

El espíritu inquieto de Zamba, no desactiva jamás la pregunta.

Las aventuras de Zamba, no pretenden ser episodios cerrados, no son respuestas contundentes, es un mundo más de preguntas que de respuestas.

Lo único que intentamos hacer es acercar la historia a los chicos.

No son unidades de sentido selladas que no se revisan más.

Queremos que acerquen preguntas: de los chicos a sus padres, de los chicos entre pares y a sus maestros.

Queremos que todos nos llenemos de preguntas.

Los capítulos históricos de Zamba hablan de la Revolución de Mayo, la Independencia de 1816, las Invasiones Inglesas, la batalla de Yapeyú y Vuelta de Obligado, la Casa de Sarmiento, la Rosada y temas que fueron más controversiales (quizás por la cercanía y el dolor que aún nos producen) como Malvinas y la última dictadura cívico-militar.

Este año, Zamba y sus amigos también recorren museos de ciencias y de arte, donde conocen a Florentino Ameghino y Frida Kalho, entre otros.

El sitio de la serie es una plataforma segura donde chicas y chicos pueden subir sus propios videos y compartir sus opiniones con otros. Los capítulos pueden verse por Pakapaka y por la Televisión Pública.

Para descargarlos : pakapaka.gov.ar o conectate.gov.ar

Leer más: http://aldanatenaglia.webnode.com.ar/news/entrevista-a-sebastian-mignogna-director-de-zamba/