El Estado es responsable de la crisis económica internacional, de la inseguridad, de las inundaciones, de las sequías, de la corriente del Niño y sabe dios de cuántas cosas más.

LA CANCIÓN DE LA DERECHA

Por Cicatricio Medina

Lo intolerable es que el estado intervenga en la fijación de los salarios vía paritarias, que entregue unos 17 millones de contribuciones (pensiones y jubilaciones que actualiza dos veces por año, además de numerosos planes sociales), que participe donde no lo llaman (dólar, importaciones y exportaciones, etc.) y que, además, tenga el tupé de decir que lo hace en nombre del pueblo.
NAC&POP
06/12/2015

En la coalición de derecha hay un paisano de cada pueblo: están todos los liberales, algunos demócrata-cristianos sobrevivientes, conservadores varios, nacionalistas con c y con z, unos cuantos peronistas y muchos radicales, además de ousiders como la Carrió y otros.

Todos comparten la misma canción: el populismo es la madre de todos los problemas argentinos –dicen– y el estatismo es su ADN.

No importa lo que digan las cifras de los últimos doce años en cuanto a crecimiento económico, igualación de oportunidades, ayuda social, aumento de las cosechas, exportaciones, ciencia y tecnología y, en suma, desarrollo con inclusión.

Esas son cuestiones secundarias, como todo el mundo sabe.

Lo intolerable es que el estado intervenga en la fijación de los salarios vía paritarias, que entregue unos 17 millones de contribuciones (pensiones y jubilaciones que actualiza dos veces por año, además de numerosos planes sociales), que participe donde no lo llaman (dólar, importaciones y exportaciones, etc.) y que, además, tenga el tupé de decir que lo hace en nombre del pueblo.

Como todo el mundo sabe, el estado es un pésimo administrador.

Y es responsable de la crisis económica internacional, de la inseguridad, de las inundaciones, de las sequías, de la corriente del Niño y sabe dios de cuántas cosas más.

Sólo un descerebrado o un kirchnerista loco pueden ignorarlo.

Del resto, claro, que se ocupe el estado.

Así las cosas, la coalición conservadora demuestra que su proyecto abarca y representa los intereses de un tercio de la población, si es que llega a tanto, aunque los votos obtenidos indiquen lo contrario.

Eso es pasajero, aunque la mayoría lo ignora.

Ya se verá cuántos votos obtiene la derecha en las elecciones parlamentarias de 2017.

CM/