Vencedores son el capital más concentrado, la banca, la gran industria y el campo extensivo, los exportadores, importadores y especuladores.

HABLANDO SERIAMENTE

Por Norberto Colominas

El país parece una camiseta de Boca: azul arriba (tercio norte del país), azul abajo (el tercio sur) y amarillo al medio, las provincias centrales que acumulan la mayor población del país.


NAC&POP
23/11/2015
Es hora de hablar en serio.

Después de 12 años en el gobierno, el kirchnerismo perdió por menos de 3 puntos porcentuales (2.80 %).

No está nada mal, aunque la derrota duela.

El país parece una camiseta de Boca: azul arriba (tercio norte del país), azul abajo (el tercio sur) y amarillo al medio, las provincias centrales que acumulan la mayor población del país.

¿Qué saldrá de esto?

Ni Dios lo sabe.

Pero que es peligroso, es peligroso.

Ahora viene la reconstrucción, si no del peronismo, sí de un frente opositor que debe contemplar al peronismo avanzado, claro, pero también a las izquierdas, a los socialismos y a un porción apreciable de radicales progresistas.

Entonces ya no será el peronismo (ni el kirchnerismo) sino algo renovado, repotenciado, que todavía no tiene nombre.

Medio país opositor; medio país oficialista.

Los primeros le facturarán a los segundos todas los errores y no le reconocerán ningún mérito; es decir, lo mismo que hasta ahora pero al revés.

¿Ni vencedores ni vencidos?

Para nada.

Vencedores son el capital más concentrado, la banca, la gran industria y el campo extensivo, los exportadores, importadores y especuladores.

Los perdedores son los que están acostumbrados a perder: laburantes, clase media baja y media-media.

Y también perdió la región, que quedó tecleando con Dilma jaqueada, Macri en la Rosada y Maduro contra las cuerdas.

Sólo Bolivia y Ecuador parecen mantener la estabilidad de sus gobiernos.

Basta repasar el análisis que realizaron los principales medios de prensa norteamericanos y europeos para ver hacia dónde vuelan los patos.

Para todos ellos ganó el liberalismo, es decir la libertad, es decir la derecha, es decir el mercado.

Para muestra basta un botón: Aranguren, ex CEO de Shell, tendrá a su cargo las áreas de Energía y Transporte.

Pero ojo, que en 1917 habrá elecciones parlamentarias y el nuevo gobierno deberá enfrentar el juicio de las urnas, el de propios y ajenos, el de fieles y detractores.

Y entonces se podrá ver el significado real del “cambio” que propuso Macri.

Y, claro, habrá que contar prolijamente los porotos…

Esto recién comienza, o, mejor dicho, recomienza.

Paso a paso, porque piano, piano, se va lontano.

Hasta la próxima, Colo.

NC/

PD: “No hay peor batalla que la que no se pelea”.