“No nos preocupen la inflación, la deflación o el equilibrio económico.... sino el bienestar social o sea la felicidad del pueblo”. (J.D.Perón)

¿ECONOMÍA LIBERAL O ECONOMÍA NACIONAL?

por Villa Manuelita

Sí el pueblo es feliz con deflación nos decidimos por ella, del mismo modo que fuimos o seremos inflacionistas o partidarios del equilibrio económico cuando estas otras dos posiciones nos conduzcan fehacientemente al bienestar social. También sabemos que no hay un sistema permanentemente eficaz que, aplicado, produzca el bienestar material de la población y su consecuente tranquilidad política, y social. (J.D.Perón)

Villa Manuelita

NOV/2915

El peronismo predica que la economía debe estar al servicio de un proyecto político.

Humanizar el capital es poner la economía en función social.

Es asumir que los problemas económicos son problemas de toda la comunidad -y no solamente de expertos- ya que tienen raíces políticas y sociales.

Humanizar el capital es recuperar la confianza en nosotros mismos y nuestros representantes políticos.

Las crisis económicas no están en función de respetar unas leyes de laboratorio promulgadas en función de equilibrios y armonías mágicas que necesitan para entenderse de científicos y asesores.

Los problemas económicos son tan sencillos como la vida misma.

Esta recuperación de la confianza en una visión económica distinta es también una política de liberación.

Este fin de año que pasó los agoreros coloniales de turno anunciaron un fin del ciclo con tremendos conflictos sociales y corridas bancarias, producto de haber roto este equilibrio estático que nos muestran como el ideal.

Sin embargo, nada de eso paso.

La gente se fue de vacaciones, siguieron las inversiones, se llenaron los cines, restaurantes y supermercados.

“Nosotros, al decidirnos siempre por el pueblo, subordinamos lo económico a lo social mediante la aplicación del sistema que denominamos de economía social y frente a nuestra doctrina pierden valor, como es lógico, las tres posiciones de los “economistas exclusivamente economistas”.

De allí que no nos preocupen la inflación, la deflación o el equilibrio económico…. sino el bienestar social o sea la felicidad del pueblo.

Sí el pueblo es feliz con deflación nos decidimos por ella, del mismo modo que fuimos o seremos inflacionistas o partidarios del equilibrio económico cuando estas otras dos posiciones nos conduzcan fehacientemente al bienestar social.

También sabemos que no hay un sistema permanentemente eficaz que, aplicado, produzca el bienestar material de la población y su consecuente tranquilidad política, y social.

Hay momentos económicos que deben ser resueltos con inflación o deflación así como hay momentos económicos que deben ser resueltos mediante el equilibrio económico.

Por eso siempre he dicho que en economía la única posición es la que se deduce de la realidad y de su exacta apreciación.

También pensamos que no ha de ser permanente como ideal el desequilibrio económico, o sea la inflación o la deflación; pero eso no significa tampoco que nos decidamos por el equilibrio estático ideal del liberalismo económico, que sólo puede ser una solución momentánea y para una situación determinada.

Nosotros creemos que el proceso económico -por lo menos en nuestro país- es un proceso de creación permanente de riquezas y que ellas deben ser concomitantemente, distribuidas a fin de que la economía sirva al bienestar social.” (JD Perón, Discurso de Presentación del Segundo Plan Quinquenal)

Humanizar el capital es dejar de confiar en la prédica económica liberal clásica y abrir el paso a otras recetas económicas más dinámicas.

En síntesis Humanizar el capital es elevar la confianza del pueblo en términos políticos para ampliar y fortalecer el marco macro-económico y poder dar rienda suelta a la propuesta económica justicialista.
Fundación Villa Manuelita

N&P: El Correo-e del autor es Fundacion Villa Manuelita daniel.digiacinti@villamanuelita.org