El acto organizado por Gabriel Mariotto y Carlos Lafforgue, con Pedro Catella -hijo de Alicia Eguren- y una nutrida militancia, cumplió la última voluntad del heredero de Perón

EN 2014, GABRIEL MARIOTTO Y CARLOS LAFORGUE JUNTO A JORGE TAIANA, CUMPLIAN CON LA ULTIMA VOLUNTAD DE JOHN WILLIAM COOKE

Durante un acto organizado por su amigo Carlos Lafforgue, junto a Pedro Catella (FOTO) -hijo de su última compañera, Alicia Eguren-, el entonces vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, (FOTO) y una nutrida militancia, se cumplió la última voluntad de quien fuera diputado nacional por el justicialismo y representante personal de Perón durante el exilio, John William Cooke.

EN 2014, GABRIEL MARIOTTO Y CARLOS LAFORGUE JUNTO A JORGE TAIANA, CUMPLIAN CON LA ULTIMA VOLUNTAD DE JOHN WILLIAM COOKE

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Telam

26/09/2014

 Durante un acto, se cumplió la última voluntad de quien fuera diputado nacional por el justicialismo y representante personal de Perón durante el exilio.

Las cenizas del histórico referente del peronismo revolucionario y delegado personal de Juan Domingo Perón en la Argentina, John William Cooke, fueron arrojadas este mediodía al Río de la Plata, dando cumplimiento, 46 años más tarde, a su última voluntad, de acuerdo al testamento que dejó redactado poco antes de morir en 1968.

Durante un acto organizado por su amigo Carlos Lafforgue, junto a Pedro Catella -hijo de su última compañera, Alicia Eguren-, el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, y una nutrida militancia, se cumplió la última voluntad de quien fuera diputado nacional por el justicialismo y representante personal de Perón durante el exilio.

Cooke, autor del célebre libro “Peronismo y Revolución”, falleció víctima de un cáncer de pulmón el 19 de septiembre de 1968, y en su testamento le pidió a Eguren que, de no ser posible la donación íntegra de sus órganos, sus restos sean cremados.

 Pero específicamente indicó que “las cenizas no se conserven ni se depositen: dispérsalas poéticamente al viento, tíralas al mar”, escribió: “en la medida que he dedicado mi vida a los ideales revolucionarios de la libertad humana, me perpetuaré en la obra de los que continúen esa militancia”.

 Cuarenta y seis años después de su fallecimiento, luego de que las cenizas permanecieron en custodia de Eguren -desaparecida en 1977 por la última dictadura cívico militar- y posteriormente por sus amigos, sus restos fueron arrojados al río durante un acto que se realizó en el porteño Parque de la Memoria, a la vista de cientos de militantes de distintas organizaciones sociales peronistas.

Mariotto, en diálogo con Télam, recordó a Cooke como “una figura emblemática del peronismo, un intelectual, un hombre comprometido que falleció muy joven pero dejó un legado de reflexión y acción política que se convirtió en un ‘deber ser’ para todos los peronistas”.

 “Hoy tuvimos la posibilidad de cumplir con su última voluntad, pero no con un ánimo necrológico, sino con el ánimo de desplegar las banderas de Cooke que están bien vivas”, afirmó.

 El acto, presenciado por militantes de las agrupaciones Proyecto Nacional y la Corriente Martín Fierro, reunió a diversas figuras del peronismo tal como el ex Canciller Jorge Taiana, el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez, el titular de la Biblioteca Nacional Horacio González, el expresidente de Telam, Martín García, la diputada nacional, Liliana Mazure, Osvaldo Papaleo, el poetra Alfredo Carlino, y el dirigente Luis D’Elía, entre otros.

Domínguez destacó que “la vocación revolucionaria del peronismo sostiene que el revolucionario nunca pierde su razón de ser, y esto significa que las cenizas de Cooke siguen iluminando el camino del pueblo argentino”.

 Carlos Muñoz, ex detenido desaparecido de la última dictadura militar reflexionó sobre el acontecimiento y remarcó: “es una reparación histórica, una deuda que teníamos con el ‘Bebe’ Cooke todos los que militábamos en el peronismo revolucionario”.

 Durante el acto se leyó un escrito de Lafforgue, quien destacó de Cooke su “capacidad intelectual y su lealtad al General Perón”, y deseó que “al arrojar sus cenizas al mar en este río contenedor de la memoria, se reencuentre con Alicia y tantos otros compañeros”.

 Pedro Catella, hijo de Eguren, quien vive en México y viajó a Argentina para estar presente en el evento, destacó, en diálogo con Télam, que “la lucha consecuente, ese trazo de una sola pieza del ‘Bebe’ y mamá no fueron en vano”.

 “La presencia de esta juventud, de estas tres generaciones de peronistas, es el testimonio más elocuente de que ellos ganaron”, sostuvo: “estos chicos que están aquí hoy, de 18 o 20 años, están rescatando una memoria, y son ellos quienes van a continuar”.

 Las cenizas de Cooke permanecieron escondidas por 46 años, primero al cuidado de su esposa, Alicia Eguren, y luego, cuando ella es secuestrada por la última dictadura militar, custodiadas por compañeros del pensador en distintos domicilios de la Capital Federal, pero nunca se había realizado una ceremonia formal.

 En ese sentido, el Secretario Ejecutivo del Archivo Nacional de la Memoria  y compañero de militancia de Cooke, Carlos Lafforgue, sostuvo que el acto del viernes “más que un hecho histórico es un mandato”.

 “Cooke pidió que lo arrojen al agua.

Es una obligación de quienes vivimos con él, gozamos de su amistad, su confianza, pudimos nutrirnos de su sabiduría y su valor.

Tenemos una obligación de llevar eso a cabo”, señaló.

 Lafforgue agradeció a Mariotto porque “apenas se enteró de la situación, inmediatamente asumió el compromiso de lo que había que hacer” y destacó que la ceremonia sea presidida por el Vicegobernador y presidente del Senado bonaerense ya que Cooke “nació en la Provincia de Buenos Aires”.

Por otro lado, el artista e integrante del “Colectivo Rodolfo en Proyecto Nacional”, Jorge Bellini, también ponderó que “se cumple la voluntad de un referente” y hombre leal al General Perón.

 “Un mes antes de fallecer, Cooke le deja una carta a su esposa en ese momento, Alicia Eguren, donde comenta que en caso de que las cosas salgan mal, quiere que donen su órganos.

Eso no es posible pero también pidió que sus restos sean arrojados a un curso de agua y eso vamos a hacer con nuestro referente del peronismo revolucionario”, rescató.

 Otro de los encargados de la organización de la ceremonia, el Subdirector General de Administración del Senado bonaerense y referente de Proyecto Nacional en Capital Federal, Facundo Somosa, señaló que “para todos los compañeros es muy importante que se le de visibilidad a estos actos”.

 
“Estamos muy honrados como grupo político de que nuestro conductor, Gabriel Mariotto, haya sido elegido para cumplir el mandato de uno de las figuras más reconocidas, no solo en nuestro país sino en todos los movimientos emancipadores de América”, subrayó.

 Una vida de militancia peronista

 
“El Bebe”, como llamaban sus conocidos a Cooke, nació en La Plata el 14 de noviembre de 1919.

Desde pequeño tuvo contacto con la política de la mano de su padre, Juan Cooke, un dirigente radical que llegó a ser Ministro de Relaciones Exteriores y Culto en 1945.

 En las elecciones de 1946, donde el pueblo argentino eligió como presidente a Juan Domingo Perón, John William Cooke fue electo diputado por el peronismo y pasó a ser uno de los principales pensadores del movimiento.

Luego de la caída de Perón y la llegada de la autobautizada “Revolución Libertadora” en 1955, Cooke organizó  el Comando Nacional de la Resistencia, acción por la cual fue detenido y trasladado por diferentes cárceles del país hasta que en 1957.

 Ese año logró fugarse de la penitenciaría de Río Gallegos y llegó a Chile en momentos en que el propio Perón ya lo había nombrado como su delegado y hasta lo había designado como sucesor en caso del fallecimiento del General.

Ligado al marxismo es el principal referente del peronismo de izquierda.

 Luego de publicar varios libros sobre el peronismo y la militancia, murió el  el 19 de septiembre de 1968 en el Hospital de Clínicas luego de padecer una larga enfermedad.