Rocio vivia con sus hijos, Barbara y Camilo cuando fue secuestrada en el Barrio Envion de Haedo. Aquí el documental que te mantendrá en vilo hasta el final.

NACE ROCIO ANGELA BORBOLLA FUNDADORA DE LA UNION DOCENTE DE MORON

Por Miguel Frías

Sus compañeras y compañeros de militancia y el gremio Suteba le rindieron homenajes y grabaron su nombre en la sede del Sindicato en la Ciudad y Partido de Morón Provincia de Buenos Aires.

NACE ROCIO ANGELA BORBOLLA

FUNDADORA DE LA UNION DE DOCENTES DE MORON

Militante de los docentes Rocío había nacido en Gijón Asturias, el 5 de Mayo de 1945, habiendo llegado a la Argentina a los 7 años de edad.

Hija de una pareja de militantes de la Republica española, Angelita, española y Francisco Ferrer Martínez, argentino, era maestra de colegio primario en Palomar.

Camilo y Barbara García

Con sus hijos, Barbara y Camilo (conocido periodista de espectáculos de la Televisión) vivía en el Barrio Parque Envión de la Ciudad de Haedo Provincia de Buenos Aires, de donde fue secuestrada el 12 de Junio de 1976.

Casada con el periodista Martín García, militante peronista y padre de sus dos hijos, estudiaba Sicología en la Universidad de Buenos Aires.

Barbara García, periodista, su primer hija

Sus compañeras y compañeros de militancia y el gremio Sutheba le rindieron homenajes y grabaron su nombre en la sede del Sindicato en la Ciudad y Partido de Morón Provincia de Buenos Aires.

Memorias de los años oscuros

“LA CARTA DE BARBARA”

Ramón Lluis Bande, realizador asturiano, está filmando aquí la historia de Bárbara García y su madre desaparecida.

Por Miguel Frías

mfrias@clarin.com

Estación Haedo; atardecer cualquiera: Bárbara García camina por el andén a paso lento, la mirada en un cielo recortado por casitas bajas.

El camarógrafo del realizador asturiano Ramón Lluis Bande la acompaña en un plano largo.

La memoria de Bárbara, que ahora vive en La Horqueta, va recobrando el barrio de su infancia.

“Rubia, qué buena estás”, brama un tipo de pocos dientes y gorrita desde un vagón al borde de explotar, enfrente.

“¿En qué programa sale?”, grita, mientras el tren arranca entre bufidos y quejidos metálicos.

¿Qué responderle?

Si el montajista y el director lo deciden, saldrá en La carta de Bárbara, filme que rescata la memoria Rocío Angela Martínez Borbolla: maestra asturiana, profesora de sociología en Filosofía y Letras, delegada de CTERA, dirigente del ERP secuestrada y desaparecida el 13 de junio de 1976.

La madre de Bárbara.

“Entraron en mi casa acá en Haedo y yo, que tenía 8 años, intenté escaparme con mi hermano de 3 (Camilo García, ex panelista de Intrusos).

Pero la ventana no se abrió; eso, tal vez, nos salvó la vida.

Se llevaron a mamá, saquearon, y a nosotros nos dejaron con unos vecinos que, a la vez, tomaron contacto con mi papá y mis abuelos.”

Bárbara jamás supo nada sobre su madre.

Nada: ni siquiera confirmó su probable paso por algún campo de concentración.

“Cuando se la llevaron, yo era consciente de todo.

Mi casa era centro de reuniones del ERP; mi mamá editaba El combatiente.

Incluso, ordenando, encontré armas y ella se quedó helada.

Me sentía una más de ellos.

Durante mucho tiempo me pregunté por qué mamá estaba desaparecida y yo no.

Esa idea me torturó toda la vida.

La busqué por las mías, sin pertenecer a ningún organismo de derechos humanos.”

Durante años, Bárbara —que trabajó como productora de televisión, radio y cine— fantaseó con la idea de hacer algo con la historia de su madre.

Hasta que este año supo que el gobierno del Principado de Asturias estaba interesado en producir un filme con la historia de Rocío, cuyo padre había escapado de España tras haber sido preso político del franquismo.

“Recibí un e-mail de Ramón, contándome que él iba a dirigir la película.

Me pidió que le enviara una carta con mi historia.

Sentí temor, que no podría escribir bien.

Al final, quedó como el hilo conductor de la película.”

El primer encuentro fue en Asturias.

A Bande le gustó el estilo de Bárbara, su tranquilidad, su distancia para relatar episodios que —para él, en cine— no requieren un énfasis suplementario.

“Quiero evitar la sobreexplotación emocional: no me interesa generar sensaciones instantáneas y efímeras —explica el director—.

Prefiero la reflexión: cruzar docu mental y ficción.

Bárbara cuenta su historia y recorre sitios del pasado.

Aquí no hay guión literario, pero se va generando una trama y existe una puesta en escena.”

El realizador rescata varias películas argentinas vinculadas con los desaparecidos.

“Me gustaron mucho Garage Olimpo (de Marcos Bechi), H.I.J.O.S, el alma en dos (de Marcelo Céspedes y Carmen Guarini) y, sobre todo, Los rubios, de Albertina Carri.

Albertina, a quien he podido conocer en Buenos Aires, le da un tratamiento novedoso al tema.

La carta de Bárbara tiene puntos en común con Los rubios.”

Volver a su casa natal, a su vieja escuela y a otros sitios de su infancia no está siendo fácil para Bárbara.

“Son días terriblemente fuertes, movilizadores.

Pero los años de terapia y el laburo interno me ayudaron.

Tengo ganas de contarle al mundo sobre la militancia de mi madre, sobre lo que pasó, sobre la batalla que vengo dando; los años de marginación, de ocultamiento obligado.

Me gustaría que el Estado español también se hiciera cargo de sus ciudadanos desaparecidos.”

Alguna vez, en San Isidro, le recordaron “los muertos de ambos lados”.

“Y yo les respondí que, una de las diferencias, es que no puedo visitar los restos de mi mamá.

Que nadie me dijo todavía dónde está.

Esta película es una buena forma de encontrar ese lugar, de evocarla.”

¿Quién es?

Un realizador con muchas facetas

Ramón Lluis Bande, director de “La carta de Bárbara”, es además escritor y director del semanario “Les Noticies”.

En dos ediciones del BAFICI presentó películas que fueron muy bien recibidas: “El fulgor”, documental sobre la canción homónima de Nacho Vegas, y “Divina Luz”, basada en un grupo de Gijón.

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