23 de enero 1844 San Martín lega su sable a Rosas.

Daniel Chiarenza

"El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al gral de la R. Argentina, don Juan Manuel de Rosas".

23 de enero 1844 San Martín lega su sable a Rosas.

 

José de San Martín, visto su mal estado de salud, expresa en su testamento que “el sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al general de la República Argentina, don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla”.

 

Este legado que será tan polémico tendrá una más polémica derivación cuando el 17 de febrero de 1869, en plena Guerra del Paraguay, Juan Manuel de Rosas en su propio testamento, a ejemplo de San Martín, disponga "que mi albacea entregue a su Excelencia el señor gran mariscal, presidente de la República Paraguaya y generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible defender esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido y sigue sosteniendo los derechos de su Patria".