BLUES DEL MEJOR WING DERECHO

Jose Luis Ponsico

Se llamaba Orestes Omar Corbatta y su dimensión resultó infinita como hijo del potrero y jugador de habilidad inconmensurable.

Omar Oreste Corbatta

 

BLUES DEL MEJOR WING DERECHO

Campeones del Sudamericano1957 “Copa América”. “Los Carasucias”.  Juan Carlos Giménez, Guillermo Stábile (coach), Rogelio Domínguez, Pedro Dellacha, Néstor Rossi, Federico Vairo, Ángel Schandlein; (seated): Orestes Omar Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo, Enrique Sívori, Osvaldo Cruz.

Por José Luis Ponsico*

 Solo, triste, aunque muy recordado por la hinchada de Racing, el 6 de diciembre del´91 dejó de existir Oreste Omar Corbatta.

 Tenía 55 años y fue uno de los extraordinarios delanteros de la historia del fútbol argentino.

 Puntero derecho genial.

 En 1955, Racing produjo un cambio generacional en su delantera.

Adquirió al club Arsenal de Llavarol al notable Humberto Dionisio Maschio – jugador estratégico con gran pegada- y por otro otro lado, había llegado un delantero elegante, habilidoso y muy joven, Antonio Valentín Angelillo, de 17 años.  

Sin embargo, el que quedaría inmortalizado en ese quinteto “mágico” fue un flaquito, desgarbado, de piernas peludas y carita <de ángel<. 

 Se llamaba Orestes Omar Corbatta y su dimensión resultó infinita como hijo del potrero y jugador de habilidad inconmensurable. 

 El mejor wing derecho de la historia.

 Corbatta, 1,65 y 63 kilos, era de Daireaux, localidad de no más de 5.000 habitantes, situada al centro de la provincia de Buenos Aires.  

Llegó al mundo el 11 de marzo del´36.

 De familia numerosa sus padres engendraron 7 hijos.

Al tiempo, se establecieron en un suburbio de La Plata.

 Como tantos otros chicos de familias humildes, donde no sobraba nada, su vida fue el potrero.

 A los 15 años era jugador de la Sexta de Estudiantes de La Plata y en el´52 quedó libre después de una lesión en un tobillo.

 Se olvidaron de él contó cierta vez Julio Venini el 5 de la Primera pincharrata.

 Su padre, jardinero, obtuvo un trabajo en Chascomús y llevó a su familia.

El club Juverlandia cercano a la célebre Laguna resultó el escenario que, al cabo, lo llevó a Racing. 

A los 18 años ya enloquecía a sus rivales y a quiénes, unos pocos, iban a Chascomús a verlo jugar.

 El arlequín -así lo definió Juan José Pizzuti- llegaría a maravillar a los peruanos en el Sudamericano de Lima.

Luego, al periodismo del mundo.

Hasta los norteamericanos. 

En octubre del´57 era la tapa de la revista Life, en EE.UU. 

Con los años tendría el récord de penales convertidos.

 De los 68 sólo cuatro atajados en veinte años.

 Fueron Julio Cozzi, Independiente, en el´58; Antonio Roma, Ferro Carril Oeste, un año más tarde; Ediberto Righi, Bánfield, 1963, cuando Corbatta estaba en Boca y el chileno Quitral, en el´57 jugando por la selección.

 Su habilidad y desparpajo asombraron a uno de los tantos detectores de talentos que lo llevó a Racing.

 Fue en el verano del´55. 

Debutó en un preliminar en el Cilindro de Avellaneda, entre la Academia y el Rapid de Viena, de Austria.

 Esa tarde-noche empezaba la leyenda del crack.

 Los que lo vieron jugar en el amistoso preliminar entre la Reserva de Racing y San Lorenzo recuerdan la magia y el fenómeno que inspiraba ese flaquito que llegó al vestuario con una camisa blanca con una raya horizontal azul y en zapatillas. 

 Apenas con un bolso.

 Racing lo pagó 18 mil pesos e iba a debutar en un amistoso contra Quilmes, entre semana.

 Cuenta la leyenda que hubo más de 2.000 personas que concurrieron por todo lo que se hablaba de él.

Pero no jugó. 

 El bautismo vendría después.

Creíamos por error que se llamaba Comesaña.

La <rompió< y le hizo hacer dos goles al Turco (Eduardo) Balassanián, goleador de la Tercera.

Varios años después supimos que el marcador de punta, rival, severo defensor, era el tucumano David Iñigo evocó Héctor Bono. 

 El ex lateral fue el primer amigo de Corbatta en Racing.

Dos años más tarde, Iñigo compartiría la selección nacional con Corbatta en el ex-traordinario equipo que fue Perú, añadió Bono, campeón con Racing en el´58, que tuvo alojado en su casa familiar al crack llegado de Chascomús

 Antes, en el ´54 el “7” titular era Norberto Cupo de una delantera donde jugaron Juan José Pizzuti, Manuel Blanco, Llamil Simes, también Ameal y Ezra Sued.

 Fue el último año del notable puntero izquierdo.  Corbatta, tenía 18 años, agregó.

 Corbatta reunía todas las cualidades de un futbolista <anormal< para el adversario.

Era mágico.

Rápido con la pelota atada a su pié derecho.

 Tenía el freno y el amague incorporados a un <cambio invisible<. 

Fue un wing clásico, bien pegado a la raya. Indescifrable. Jugó veinte años.  Después de Racing fue a Boca, en el´63.

 

Pase récord esa temporada.

Lo pagaron 12 millones de pesos.

 Estuvo dos años y lo adquirió Independiente de Medellín.

En Colombia formó otra pareja.

 De su primer matrimonio tuvo una hija después del Mundial de Suecia, 1958.

Hizo 122 goles en Primera.

 Los más recordados fueron los 79 que marcó para Racing. 

Convirtió uno inolvidable en La Bombonera (Argentina 4 Chile 0) por la eliminatoria en la primavera del´57.

 Eludió varias veces a dos defensores chilenos y con varios amagues dejó al arquero (Quitral) en el piso, antes de patear.

 En su decadencia ya en los años ´70 -jugó en San Telmo y Tiro Federal de Río Negro- el genial Corbatta fue alojado en una piecita debajo de una tribuna de la cancha de Racing, donde entre 1955 y 1962 había brindado su magia. 

 En los últimos años padeció el alcoholismo.

 Murió por un cáncer en la laringe y dos años más tarde la directiva de Racing gestionó ante la Municipalidad de Avellaneda, el cambio de nombre de la calle, una cortada, lindera al Cilindro. 

 Antes, el periodista Jorge Llistosella, que fue redactor de El Gráfico en el apogeo de Corbatta, había escrito:

No habrá ninguno igual. 

 Como dice el tango. 

 Post data. Lo que no se puede escribir… – Julio Venini (Tacho, le decían) murió del corazón en el Casino de Mar del Plata, donde vivió más de 20 años como prestamista llegó a decir…:  

  -Corbatta era crack en la Cuarta de Estudiantes cuando varios de nosotros estábamos en Primera.

 Dicen que lo dejaron ir porque se había robado los botines de otro pibe, que era apadrinado por un directivo…

 Si me hubiera enterado antes nosotros -con Wálter Garcerón que como él terminó en Mar del Plata- hubiéramos comprado varios pares para el chico que se quedó sin botines y el –Loco- Corbatta hacía campeón a Estudiantes veinte años antes…

 En ese tiempo, el pincha se fue a Primera B.

 

 NOTA DEL AUTOR:  Se puede inferir que el Mono Gatica y el Loco Corbatta quedaron indefensos después del´55, siendo dos hijos de la miseria e ídolos populares durante el primer gobierno peronista, cuando el Estado abandonó al Deporte y sus protagonistas… de cuando la Argentina (el fútbol) era una fiesta…

 Abrazo peronista

*PONSICO.


 N&P: El Correo-e del autor es Jose Lus Ponsico <infoponsico@yahoo.com.ar >

 

NOTA DE LA NAC&POP: Los wines (especie en extinción) transitan muy raudamente por la orilla de la cancha. Por un misterio nunca descifrado, algunos wines derechos persisten, y en la vida también andan por el borde, por la misma cornisa. Que se sepa, la cornisa no es sitio seguro. Es el lugar más cercano al abismo. No caigamos en la tentación de dar lecciones de vida.Asomémonos a conocerlos, si es posible, con ternura. Uno dice wing derecho y dice loco, y dice talento inapreciable, y dice drama, y dice Garrincha, y dice Corbatta, y dice Houseman. Para ellos la locura creativa era una rutina. Jugaron al fútbol sin olvidarse de jugar a la pelota. Y nos alegraron la vida. Pero la vida de ellos la vivieron, la viven, sin el abrigo de la gloria, sumergidos en un menudo cataclismo ocasionado tanto por la inocencia como por el alcohol. Imposible domesticarlos. Así en la cancha como en la vida. RODOLFO BRACELLI ( periodista argentino ) / NAC&POP