El 19 de Julio de 2007 se fue el querido Roberto Fontanarrosa pal Comando Celestial.

UN NEGRO MENOS.

Por Martín García

El Negro fue un grande, un clásico, un reo, un futbolero, un canaya, un hombre de códigos y principios, Se cagaba en todos las hipocresías pero no en el publico.

UN NEGRO MENOS.

Por Martin Garcia

 NAC&POP

19/07/2007

El 19 de Julio de 2007 se fue el querido Roberto Fontanarrosa pal Comando Celestial.  

Yo lo conocí, fue socio nuestro en la Revista Feriado Nacional allá por 1983. Alli aplico su humor político y costumbrista y saco a relucir su humor de barrio, no se si llamarlo erótico, sexual o que.

Publicamos una revista “ad hoc” que se llamaba Bragueta y ahí se despachó el, Crist, el Negro Caloi, Langer, Maicas, en fin.

El Negro fue un grande, un clásico, un reo, un futbolero, un canaya, un hombre de códigos y principios

Se cagaba en todos las hipocresías pero no en el publico.  

Su actuación como escritor y proveedor de ideas en Les Luthiers fue fenomenal.

Su caracterización del Imperio a través del razonamiento y la acción de Boggie el aceitoso, desde la misma Hortensia cordobesa fue maravillosa.

Su deseo de tener un personaje telúrico por contraste, genero a Inodoro Pereyra que nunca cedió a la pancarta y siempre fue fiel al pensamiento criollo. 

Se cago de risa con cada uno de sus personajes y amo a  cada uno de sus amigos y aun mas amo a la Patria.

Porque la patria empieza en el barrio, en la niñez, sigue en la mesa del café, en el tablón del club favorito, en el picado del sábado a las 2 de la tarde, y en las preferencias y pertenencia que uno hace en su vida, los amigos, los enemigos.

Su apasionada literatura metiéndose en los desafíos de los géneros nos dejó una obra extraordinaria.

Distinta a todas las demás. Personal, única.

Por ejemplo Best Seller y Area 18 que siempre serán mis favoritos.

Su ultima etapa, anunciando que ya no podía dibujar, que había plantado una doble línea de cuatro defensores para defenderse, tirando la pelota lejos y de puntín (un decir) fue un ejemplo, para nosotros, de cómo se espera la muerte.  

Con gallardía, con humor socarrón, con resignación de saber como son las cosas. Sin histerias y sin victimización.  

Es muy significativo que estos genios maestros hayan nacido en Argentina.  

Es maravilloso haber podido ser sus contemporáneos.  

Es un orgullo poder ser compañero de estos compañeros patriotas.

Como lo era el Negro, un sagaz y exquisito hombre de la cultura nacional y popular.  

Un maestro, un fino y delicado maestro, aun de si mismo.

Uno de los nuestros. Siempre lo fue.

MG/

N&P: El Correo-e del autor es Martin Garcia <garciacmartin@gmail.com>